Producción Oral y Escrita
viernes, 17 de abril de 2020
Trabajo Práctico 1
“La lectura no
entusiasma a los chicos de hoy. ¿Acaso lo hacía en el
pasado?”
Entrevista a
Anne-Marie Chartier
Por Claudio
Martyniuk
La historia de
las tecnologías de escritura y lectura, así como de los soportes
materiales de
los textos, se entrelaza con la historia de la alfabetización. Y la
lectura de ese
pasado brinda una renovada comprensión del presente y de las
tareas de la
escuela ante un objeto clave de nuestra cultura: el libro. Sobre él
descansa,
ambiguamente, la pretensión civilizatoria. Anne-Marie Chartier es
una especialista
en la historia de las prácticas de enseñanza de la lectura y
escritura
reconocida internacionalmente. Visitó Buenos Aires para dictar un
seminario en el
posgrado en Lectura, escritura y educación de Flacso.
En la Edad Media
pocas personas sabían leer y accedían a los libros. En los
conventos surgió
la lectura silenciosa, interna. Esa innovación, ¿qué proyección
tuvo?
Fue muy
importante porque instaló los gestos intelectuales del trabajo con los
libros que se
mantienen hasta hoy. Pero si bien instaló la lectura mental,
moderna y muy
rápida, hay una diferencia fundamental con la manera de leer
actual: en el
medioevo, leer era memorizar íntegramente los textos
fundamentales,
mientras que hoy lo que esperamos de la lectura mental es la
extracción de
las informaciones principales de un texto y no su memorización
literal. Durante
siglos se enseñó a los niños que leer era fijar la memoria literal
de un texto. Y
los saberes que eran considerados fundamentales para los niños
eran los
religiosos, los cuales son leídos, repetidos, cantados, recitados. El lugar
donde hoy
podemos encontrar este estilo de lectura es la poesía. La lectura de
poesía nos da
una idea de lo que era la lectura en la Edad Media. La minoritaria
lectura de
poesía en parte parece tener que ver con la falta de lectura en voz
alta.
¿Es una pérdida
irremediable?
No. Felizmente
existen los cantantes. El lugar donde nos vemos obligados a
pensar la
relación entre la voz y el texto son las canciones. En el espectáculo,
también en la
ópera, esa cuestión de la relación entre la voz y el texto no es
algo residual.
En la publicidad y en los medios modernos se integran imagen,
texto y voz.
Pienso que los medios audiovisuales, con las revoluciones de la
imagen y el
sonido, restituyeron a nuestra vida de lectores una tradición de
lectura en voz
alta que muestra que nuestra memoria fija las cosas con más
fuerza cuando
lee con todos nuestros sentidos, con la imagen, el texto y la voz.
Sin embargo, la
“Galaxia Gutenberg”, centrada en el libro, parece desplazada
por la imagen.
La “Galaxia
Gutenberg” perdió el mundo de la imagen y del color para entrar en
un mundo en
blanco y negro, un mundo gris. Ese descubrimiento extraordinario
de la modernidad
–la imprenta– en parte suprimió la riqueza de la tradición
medieval que
vinculaba imagen de color y texto. En la modernidad, la
introducción de
imágenes en el texto exigió un largo tiempo de trabajo
tecnológico
hasta llegar a insertar viñetas, pequeñas láminas en el interior de
los libros. En
la actualidad, reencontramos la riqueza estética medieval en
textos que
incluyen imágenes en color. La novedad es el sonido. Texto, imagen,
color y sonido
están conectados en los nuevos soportes tecnológicos.
Pero es
problemática la comprensión de las imágenes. El procesamiento de la
imagen no es
secuencial o lineal, como lo es el procesamiento del texto escrito,
y hay
interacciones entre las imágenes y el texto que no son fáciles de analizar.
No hay un
procedimiento de lectura de imágenes que pueda enseñarse como se
enseña la
alfabetización.
Siento
preocupación cuando se habla de “leer” imágenes o situaciones, como si
la lectura fuera
el paradigma de todo entendimiento. Es una metáfora: no se
leen las
imágenes, las imágenes se comprenden, se analizan, se perciben, se
sienten. Decir
que las leemos es una manera de hablar que obstaculiza. Las
imágenes
funcionan de la misma manera en diferentes culturas, y niños que no
hablan el mismo
idioma pueden comprender la misma imagen. Hay fenómenos
que son
específicos de la imagen. Yo puedo leer un libro del siglo XVIII con el
sentimiento de
que hay una continuidad entre esa escritura y la actual. Pero la
forma en que
están ilustrados los libros del siglo XVIII no tiene nada que ver
con la
ilustración de los libros actuales. Para la educación esto es un problema
porque no hay
tradición en la escuela de una cultura de la imagen que no sea
una ilustración
de lo escrito. En la escuela primero está lo escrito y la imagen
aparece como un
complemento para adornar, mientras que en la vida no es así.
(…)
¿Hoy los chicos
no se entusiasman con la lectura?
Parece que no,
pero tampoco en el pasado, ¿no cree? En definitiva, habría que
probar que la lectura
no entusiasma a los chicos hoy y que los entusiasmaba
ayer. No hay que
mezclar los recuerdos nostálgicos de los amantes de los libros
con la realidad
de la generación anterior. Yo no tengo la sensación de que en la
generación de mi
abuela había entusiasmo por los libros. Existía mucha
desconfianza
respecto de los libros y cuando a las chicas les gustaba leer, se
pensaba que eran
malas amas de casa y madres y que perdían el tiempo. Había
desconfianza
hacia los libros en los sectores populares; los consideraban
pasatiempo de
ricos. Y la mayoría de la gente no leía, salvo el diario para saber
las noticias
locales y quiénes habían muerto, pero no se tenía la idea de que a
uno le faltaba
algo cuando no leía. Esto se ha olvidado. Se tiende a reconstruir
el pasado con la
cultura de las clases medias, que son las clases que enseñan.
La extensión de
la alfabetización, ¿generó más lectores?
Se esperaba, con
la generalización de la alfabetización y de los estudios
prolongados, un
aumento del número de personas que irían a bibliotecas,
comprarían
libros y leerían. Cuando eso se volvió posible –con los libros de
bolsillo y los
diarios accesibles– llegó la revolución tecnológica de la televisión y
después
Internet.
¿Y qué puede
hacer la escuela en esa batalla?
La escuela está
tironeada por dos objetivos: existe para desarrollar una cultura
general,
científica y literaria, pero debe preparar a los chicos para el mercado
de trabajo, algo
que nunca antes había tenido que asumir. La cuestión del
mercado laboral
dependía de una formación profesional o de la demanda local,
pero no era rol
de la escuela preparar a los niños para oficios, simplemente
porque la
mayoría de los oficios no requería saber leer. En la actualidad, todos
los oficios, aun
los de bajo nivel de calificación, exigen el conocimiento de la
lectura y la
escritura. Un ejemplo: en los hoteles Accor, una cadena
internacional,
el personal de limpieza tiene un protocolo de 40 ítems para
verificar. Cada
vez que entran en una habitación, deben ver si funciona la luz,
etc. Es una
lista escrita y se debe tachar con una cruz. Una mujer que no sabe
leer y escribir
no puede ser mucama. Eso era impensable antes, cuando para
las tareas
manuales se requería fuerza de trabajo, no competencia de lectura.
¿Cómo afecta
esto a los maestros?
Los docentes no
desean quedar sometidos a la demanda económica, pero saben
que los chicos
vienen a la escuela también con una expectativa de inserción
social y de
éxito en el mercado laboral. Esos imperativos económicos pesan y,
como consecuencia,
los imperativos culturales de la escuela quedan un poco
como de lujo. Se
duda: “¿Es necesaria la poesía en la escuela?”. Esto trae un
problema de
identidad cultural en los docentes porque no eligieron la profesión
con esa
perspectiva.
Clarín,
23 de agosto de 2009
Actividad 5
Vuelvan a la entrevista
de Anne-Marie Chartier, discutan en grupos la
resolución de las
siguientes preguntas y plásmenlas por escrito, como si se
tratara de respuestas
formuladas en un parcial.
● ¿Qué relación propone
Anne-Marie Chartier entre los modos y la
finalidad de la
lectura?
● ¿A qué se hace
referencia con la “galaxia Gutenberg”? (En caso de ser
necesario, busquen en
Internet quién fue Gutenberg.)
● ¿Encuentran puntos de
contacto y/o diferencias entre la postura de
Chartier sobre la
lectura y los tipos de lectores que caracterizaron en
clase? Especifíquenlos
y desarrolle uno de ellos en profundidad.
● ¿Por qué el término
“leer” se encuentra entre comillas cuando se refiere
a las imágenes?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)